lunes, 6 de junio de 2011

En Colombia la gasolina es más cara que en EE. UU

En Colombia la gasolina es más cara que en EE. UU.

Con impuestos como los de EE. UU. la gasolina podría ser $1.284 más barata.

En Estados Unidos se angustian porque la gasolina va para 4 dólares, pero en Colombia ya se ha acercado a los cinco, y con el aumento de 50 pesos ordenado la semana que pasó, sube otro escalón hacia ese valor.
Los cuatro dólares -límite tan dañino para el sistema nervioso de los estadounidenses-, en el país se superaron desde hace 11 meses y, desde entonces, el precio sigue subiendo. Los colombianos parecen tener nervios de acero.
De hecho, ya entre el 31 de mayo y el 13 de agosto del 2008, los colombianos habían pagado el combustible por encima de los cuatro dólares.
En cambio, de acuerdo con la Administración de Información sobre Energía de Estados Unidos, los conductores de ese país sólo han pagado la gasolina a cuatro dólares o más durante seis semanas, entre el 10 de junio y el 21 de julio del 2008.
Y eso que la economía de su país produce, por cada habitante, siete veces lo que produce la economía colombiana.
De acuerdo con el precio del dólar de cada día, en Colombia la gasolina no sólo superó el equivalente a cuatro dólares sino que llegó a estar a 4,80 dólares el 9 de mayo de este año.
El combustible ha estado más costoso en el país al menos desde el comienzo del 2008, salvo por tres semanas en septiembre de ese año.
Hoy, el galón está alrededor de 26 por ciento más arriba que en Estados Unidos, cerca de un dólar por encima. Pero a mediados de enero, con precios más bajos que los actuales, llegó a estar 1,34 dólares por encima. Lo cierto es que durante más de dos años y medio los conductores colombianos han pagado por el galón de gasolina 1,13 dólares más, en promedio por día.
En buena parte, la gasolina más cara en Colombia que en Estados Unidos se explica por los impuestos. El 27,9 por ciento que pagan los colombianos cuando tanquean son impuestos: 2.373 de los 8.499 pesos que cuesta el galón de corriente en Bogotá.
En Estados Unidos, los impuestos son sólo el 15,1 por ciento de la tanqueada.
Con un nivel de impuestos similar al de Estados Unidos, el galón de gasolina corriente podría bajar en Colombia 1.284 pesos.

Pero si se trata de impuestos, otros países tienen cargas mucho peores.
Entre los países más desarrollados que conforman el Grupo de los 7 (G-7), el 67,6 por ciento de lo que pagan los conductores italianos son impuestos, mientras que en Canadá el nivel de impuestos es similar al de Colombia, con 26,5 por ciento.

En realidad, por la mezcla de gasolina y alcohol se pagan 4.987 pesos, y el resto son los impuestos más los otros costos para contar con el producto como el transporte del combustible, y las ganancias de las que viven los mayoristas y los minoristas.
'Impuestos son ganancia pura'
Impuestos de Países ricos son más de lo que la opep vende
Cobrar impuestos sobre el consumo de gasolina es una forma fácil de recaudar. Por ejemplo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) asegura que los siete países más industrializados (G-7) cobran en impuestos a los combustibles más dinero que lo que reciben las naciones de la Opep por vender el petróleo crudo.
Así, entre los años 2005 y 2009, los gobiernos del G-7 recibieron un total de 3,52 billones de dólares en impuestos a los combustibles, mientras que los países de la Opep vendieron 3,46 billones en petróleo.
Según la Opep, mientras los 3,46 billones de dólares recibidos por los países miembros de ese cartel petrolero "tienen que cubrir los altos costos de exploración, producción y transporte, los ingresos recibidos por los gobiernos de los países del G-7 provenientes de los impuestos a los combustibles son ganancias puras".
Peso en la canasta familiar
Los combustibles pesan el 2,91 por ciento de la canasta familiar. Para los ingresos altos, la gasolina representa el 4,59 por ciento; en los ingresos medios, el 3,22 por ciento, y en los bajos, el 1,63 por ciento.


MAURICIO GALINDO / Editor de Economía de EL TIEMPO


lunes, 16 de mayo de 2011

Microsoft, IBM y HP se alimentan de talento colombiano


El país ha sido catalogado como el más próspero epicentro de negocios tecnológicos de la región.


Con una inversión en el país de algunas compañías líderes del sector tecnológico y de software, como Hewlett-Packard (HP), IBM y Microsoft, que suma cerca de 70 millones de dólares, Colombia se convierte en centro de operaciones clave, para la expansión regional de estas empresas, por su ubicación estratégica e infraestructura, pero, sobre todo, por el conocimiento y gran capacidad de sus profesionales.
Se trata de planes diversos que van desde servicios de atención al cliente, en sus data center del país, con personal colombiano, para dar asistencia técnica; la creación de programas y elementos tecnológicos para almacenamiento de datos e información; o en el caso de Microsoft, el diseño de herramientas de productividad para infinidad de clientes dentro de su Ecosistema de socios de negocios, que son, en realidad, software ajustados a las necesidades de cada industria o empresa.
Es así, que en algún tiempo, es posible que en cada hogar o compañía de Latinoamérica exista uno o varios servicios o productos ensamblados, diseñados o administrados por mano de obra nacional.
Cabe destacar que la tecnología está considerada como una de las locomotoras económicas del Gobierno Nacional, y así lo destacó el ministro de las TIC, Diego Molano Vega, en la inauguración del Centro de Innovación de Servicios de IBM, el más reciente de estos conglomerados tecnológicos: “el sector lleva un muy buen ritmo de inversión, pues el Gobierno prevé una destinación de 5,5 billones de pesos en materia de TIC y el sector privado está invirtiendo entre tres y cuatro veces esa cifra”. En el Centro se invirtió 8 millones de dólares para la operación de 8 pilares de servicios.
Innovación sin límites
De forma similar, el objetivo de las tres compañías es el posicionamiento en América Latina como eje de negocios regional, buscando un crecimiento en países emergentes, para servicios de análisis de datos, venta de productos y computación en la nube, entre otros aspectos de sus planes de innovación e investigación tecnológica, que se basan en las expectativas alentadoras de crecimiento económico de Colombia, y en el conocimiento y potencial de sus profesionales.
Así lo define Francisco Thiermann, gerente general de IBM, al decir que el Centro de Innovación “es una muestra de confianza de nuestra empresa en el talento nacional y en las capacidades del país”.
Por su parte, Jorge Silva Luján, General Manager de Microsoft Colombia, expresa que “todo comienza con la gente. Tenemos personas muy comprometidas, con mucha pasión y capacidad de trabajo”.
Entre tanto, la creación del Centro Global de Servicios de HP, una alianza estratégica entre la administración de la capital antioqueña, el Gobierno Nacional y Hewlett-Packard, con una inversión cercana a los 12 millones, abre un espacio diferente de negocios para un mercado competitivo en el plano nacional y del exterior.

REDACCIÓN PORTAFOLIO

domingo, 17 de abril de 2011

ECOTENDENCIAS GERENCIALES: LA IMPORTANCIA DEL COMUNICADOR SOCIAL EN UNA EMPRE...

EL BOOM DE CADIVI Y EL COMERCIO EN CÚCUTA

La ciudad de Cúcuta se destaca por el comercio binacional y la industria manufacturera. Se ha caracterizado por poseer tradicionalmente una economía comercial, debido a su proximidad a la frontera con Venezuela. En la ciudad circulan habitualmente dos monedas: el peso y el bolívar, siendo la primera la moneda oficial. Desde hace varios años, la tasa de desempleo presente en la ciudad es la más baja de todo el país.

En el año 2007 hubo el boom de las tarjeta cadivi (la comisión de administración de divisas ) que es un órgano regulador adscrito al ministerio del poder popular para las finanzas de la república bolivariana de Venezuela, fue creada en el año 2003 a través del decreto de control cambiario que impuso el gobierno el 5 de febrero de ese mismo año.

Las calles del centro de Cúcuta eran desbordantes de la cantidad de personas en ellas, los turistas dormían en los carros, los hoteles de Cúcuta estaban repletos y no eran exactamente colombianos, eran los venezolanos que venían a lo de las tarjetas cadivi, para comprar cosas y para vender sus cupos. El dinero a los venezolanos se los daban en dólares así que luego de eso a ellos lo único que les interesaba era gastar el dinero y no llevar de vuelta los dólares a Venezuela; en casi todos los almacenes veíamos el letrero que decía “se aceptan tarjetas cadivi”

El tener tantos consumidores en Cúcuta fuera de lo normal se genera una demanda los comerciantes incrementaron la cantidad de bienes a vender aprovechando el auge de nuestros hermanos de Venezuela.

¿Pero será que eso fue bueno para Cúcuta?

Puede que si se incremento la venta en los almacenes y demás dejando una bonanza como algunas la denominan, los comerciantes emplearon la llamada oferta y demanda para aprovechar al máximo el tiempo que duraría cadivi. Los venezolanos tenían prioridad a la hora de comprar pues no iban a pedir nunca un descuento ya que ellos necesitaban gastar el dinero.

Pero la entrega de las tarjetas cadivi no le estaba sirviendo de nada al gobierno nacional, así que crearon el proceso de control cambiario. Los bancos, no cadivi se colocaron en la idea de empezar a bloquear algunas tarjetas, ya que el banco correría el riesgo de que si alguna persona utilizara la tarjeta después de determina fecha se vería perjudicado teniendo que correr con el gasto de adquisición de esa divisa a precio preferencial, el cual no será reconocido por parte de CADIVI.

Debido a esto hubieron muchos desacuerdas ya que estaba desacelerando el boom del comercio en Cúcuta y de los consumidores venezolanos, a algunos le pareció bien el control en la emisión de dólares pero no el evitar el uso de la ciudades fronterizas que afecta a muchos que solo viven del comercio, según una publicación de un comerciante en un blog :” después de haber realizado mis compras en bolívares al doble de precio, ya que nuestra moneda está a la mitad del costo de la colombiana, nos toca entonces pagar el doble por cada cosa que quieras comprar y por supuesto, he sido altamente afectado, al igual que muchos otros colegas, quienes hemos tenido que incrementar el costo final de nuestros productos, en aras de no perder un mercado ya creado, y por supuesto, siendo el gran perdedor el consumidor final, a quien indiscutiblemente, tiene que correr que ese doble pago que haremos ahora en bolívares, por no poder utilizar los dólares”

Para finalizar Cúcuta tuvo un gran auge en cuanto al comercio en el año 2007 o mejor dicho desde el surgimiento de las tarjetas cadivi el problema es que ese inversión que podríamos decir no se vio reflejada en la ciudad como tal, le fue bien a los almacenes, supermercados y demás luego de el control de dólares Cúcuta quedo desolador y muchos de los comerciantes o aquellos que pensaban sobrevivir de esto solo les duro muy poco. Bien se logro una oferta y demanda por parte de los productores que hicieron movilizar el mercado cucuteño.